AGUSTIN PIO BARRIOS - MANGORE (Paraguay, 1885-1944)
Biografía:
Músico paraguayo nacido en San Juan Bautista de las Misiones. Miembro de una familia numerosa, sus 7 hermanos tocaban un instrumento cada uno. A la edad de 13 años ya interpretaba piezas de Tárrega, Viñas, Arcas y Pargá. Reconocido niño prodigio, recibe una beca del Colegio Nacional de Asunción, donde además de música, estudia matemáticas, periodismo y literatura. Gran amante de la cultura en general, le interesaba la filosofía, poesía y teología. Además de castellano y guaraní, la lengua nativa de Paraguay, entendía francés, inglés y alemán. Musicalmente, fue un gran improvisador, y su inusual creatividad le permitió componer más de 300 piezas para guitarra. En su música podemos apreciar una gran creatividad e inspiración combinada con un gran conocimiento técnico de la capacidad armónica de la guitarra. Su conocimiento de la ciencia armónica le permitió componer en varios estilos: barroco, clásico, romántico y descriptivo. Su música se caracteriza por ser de carácter folcklórico, imitativo y religioso. Compuso preludios, estudios, valses, mazurcas, tarantelas y romanzas. Barrios también interpretó gran cantidad de música popular, y sus composiciones se basan en cantos y danzas de toda América Latina como: cueca, chôro, estilo, maxixa, milonga, pericón, tango, zamba y zapateado. Vivió en Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela, Costa Rica, y El Salvador. En los años 1934-1936 viajó a Europa, tocando en Bélgica, Alemania, España y Inglaterra. En 1932 empezó a llamarse Nitsuga Mangoré, el Paginini de la guitarra de las selvas del Paraguay. Nitsuga (Agustín escrito al revés) y Mangoré (Un legendario jefe Guaraní que peleó ante la conquista española). Fue el primer guitarrista en grabar música para guitarra de forma comercial en discos de 78 rpm. Dió conciertos desde 1906 hasta su muerte en 1944 en Salvador, de un infarto de miocardio.
MAS DATOS:
Agustín Pío Barrios en la década del 30.
Fue nuestro guitarrista máximo, un talento excepcional. Virtuoso de la guitarra como el mejor y - un mérito mucho superior - un gran compositor. Fue cronológicamente el primer compositor de la música culta en el Paraguay. Sus obras merecen mayor difusión.
Su exquisito gusto artístico, sus armonías atrayentes, su técnica de compositor lo colocan a Barrios como uno de los ases de nuestra música. Antes que Villalobos en el Brasil,, ya vio la posibilidad - y la ejecutó- de escribir algo así como las "Bachianas" para la guitarra.
Trataba constantemente de superarse, trabajaba, estudiaba. No le interesaba lo material, así también murió pobre. Todos los que lo conocieron guardan un grato recuerdo de su cautivante personalidad.
Lo recuerdo allá por 1922 en una noche de luna de San Bernardino, él con su guitarra embrujada deleitándonos horas enteras. Su hermano -el poeta- recitaba una poesía "Oyendo a Beethoven" y él ejecutaba como música de fondo el Claro de Luna, en una adaptación propia. Basualdo dice de él que era afable, bondadoso, amable, de locuacidad amena, siempre interesante.
Físicamente era musculoso, un orangután, no era hermoso, pero su trato lo transformaba, su guitarra lo divinizaba.
Le gustaba la cultura física. Era gran atleta, trabajaba en la barra. Diariamente hacía su gimnasia sueca.
Sus compañeros del Colegio Nacional lo llamaban "Agüi-mi".
Se ha querido decir que Barrios no era paraguayo. Sila Godoy (el maestro de la guitarra, Cayo Sila Godoy, gran reivindicador de Barrios.), me proporcionó el certificado de bautismo que se transcribe:
"Yo infrascripto Vicario Cooperador de esta parroquia de SAN JUAN BAUTISTA DE LAS MISIONES, certifico que: en el libro II de Bautismo en este archivo parroquial al folio 48 se halla registrada la partida que íntegra y literalmente dice así: el veintitres de Mayo de 1885, yo el infrascripto Cura de esta parroquia de San Ignacio de las Misiones bauticé solemnemente a Agustín Pío que nació el cinco del corriente, hijo legítimo de Doroteo Barrios y Martina Ferreira. Fue padrino Ceferino Leguizamón de que doy fé.
Firmado: Nicolás Pésolo. "
Desde muy niño mostró interés por la música. Sosa Escalada lo oyó no solo tocar la guitarra, sino que pudo apreciar los esbozos de composiciones del joven. En diversas oportunidades Sosa Escalada le dió lecciones. A su consejo Agustín Barrios fue enviado a Asunción, donde cursó el Colegio Nacional hasta el bachillerato. Fue muy buen alumno. Se dedicó al periodismo y al dibujo!. Destacándose en matemáticas, en filosofía y en literatura.
Escribe Sila Godoy: " En el año 1910 sale por primera vez del Paraguay. Se dirige a Corrientes para dar unos conciertos, piensa regresar a la semana, pero el éxito y su afán de conocer otros horizontes, lo llevan a recorrer varias veces Brasil, Uruguay, Argentina y Chile. Así fue que saliendo por ocho días, regresaba al Paraguay 14 años después. En ese transcurso completa su formación artística y descubre el mundo sonoro de Juan Sebastián Bach, a quien toma como maestro y guía para sus composiciones. A este período pertenecen sus obras más notables:" La Catedral", "Allegro Sinfónico" "Estudios y Preludios", "Las Abejas", "Estudio de Concierto", "Vals No.3 y 4", "Mazurca apassionata", "Invocación a mi madre", "Madrigal", "Contemplación", "Un Sueño en la Floresta", "Confesión; romanza", "Oración", "Danza Paraguaya", "Jha che Valle", etc…-
"La multiple creación de Barrios abarca varios estilos: clásico, romántico y popular..".
"Su vida de intérprete lo llevó a viajar definitivamente del Río de la Plata, su itinerario es desde entonces el camino de todos los pueblos de América Latina. Entre 1934 y 1936 viaja por Europa:España, Alemania, Bélgica. Su triunfo es definitivo en todos los escenarios donde actúa, los críticos más exigentes lo comparan a Segovia como intérprete y como creador lo juzgan precursor, comparándolo con Chopin, introduce en la guitarra un virtuosismo que le acerca a Paganini. En el año 1936 regresa de Europa, viene directamente a Venezuela, donde da más de veinte conciertos, éxitos que no ha sido superados hasta hoy por otro guitarrista. Después viaja por Centro América. En México, su corazón ya enfermo sufre una recaída. Vuelve entonces sobre sus pasos, y se dirige a Costa Rica, donde tiene amigos que lo invitan a radicarse en aquel país. De paso por San Salvador, donde tiene fanáticos admiradores, recibe la invitación del propio presidente de la República, General Martínez, para quedarse a descansar hasta recobrar su resentida salud. Muy pronto Barrios es ganado por el cariño y la generosa atención que le brindan los salvadoreños. Es nombrado profesor de guitarra del Conservatorio Nacional de Música de San Salvador, donde durante cinco años, de 1939 a 1944, vive una vida de paz, rodeado del cariño de sus amigos y alumnos, y venerado como un ser legandario.Hasta hoy nadie olvida su figura de elegante bohemio y su extraordinaria personalidad de artista. Todos exclamaban a su paso: "Allá va el gran Mangoré!". Sin que nadie presagiara su fin, un día sufre un ataque al corazón, del cual se repone aparentemente. Unos días después, el 7 de Agosto de 1944, rodeado de sus alumnos, reclama la presencia de un sacerdote, con quien habla largamente, mientras en la casa se hacía música de guitarra. Barrios entonces les dice: " No temo al pasado, pero no sé, si podré superar el misterio de la noche".
"Al promediar la tarde deja de latir su corazón, y su vida se refugia en el sueño eterno. Así rodeado de sus alumnos y su esposa Gloria, muere uno de los más grandes artístas que tuvo América.El sacerdote que lo acompañó hasta el último momento, dijo: "Es la primera vez que veo morir a un Santo".
"Sus restos descansan en el Cementerio de los Ilustres, y en el Museo de San Salvador hay una vitrina que guarda su guitarra, un albúm, una medalla de oro, un diploma y una cabeza tallada de madera. La veneración y el culto a su nombre que profesan los salvadoreños merecen el eterno reconocimiento de todo paraguayo".
Hasta aquí Sila Godoy (220).
El certificado defunción que debo a la gentileza de Sila, expedido en El Salvador, a la página 737 del libro de Partidas de Defunciones, el día 7 de Agosto de 1944, Partida No. 2197, dice:
"Agustín Barrios Mangoré, de cincuenta y ocho años de edad, guitarrista, casado con Gloria de Barrios Mangoré, originario de la población Misiones, Rep.del Paraguay, y de este domicilio, hijo de padres ignorados, falleció de insuficiencia cardíaca a la diez horas de hoy, en la casa número veintitrés de la primera Avenida Norte de esta Ciudad, con asistencia médica del Dr. Ricardo Zaldívar. No deja bienes…-. Pedro Escalante A.
Alcalde Municipal
MAS DATOS:
Agustín Pío Barrios en la década del 30.
Fue nuestro guitarrista máximo, un talento excepcional. Virtuoso de la guitarra como el mejor y - un mérito mucho superior - un gran compositor. Fue cronológicamente el primer compositor de la música culta en el Paraguay. Sus obras merecen mayor difusión.
Su exquisito gusto artístico, sus armonías atrayentes, su técnica de compositor lo colocan a Barrios como uno de los ases de nuestra música. Antes que Villalobos en el Brasil,, ya vio la posibilidad - y la ejecutó- de escribir algo así como las "Bachianas" para la guitarra.
Trataba constantemente de superarse, trabajaba, estudiaba. No le interesaba lo material, así también murió pobre. Todos los que lo conocieron guardan un grato recuerdo de su cautivante personalidad.
Lo recuerdo allá por 1922 en una noche de luna de San Bernardino, él con su guitarra embrujada deleitándonos horas enteras. Su hermano -el poeta- recitaba una poesía "Oyendo a Beethoven" y él ejecutaba como música de fondo el Claro de Luna, en una adaptación propia. Basualdo dice de él que era afable, bondadoso, amable, de locuacidad amena, siempre interesante.
Físicamente era musculoso, un orangután, no era hermoso, pero su trato lo transformaba, su guitarra lo divinizaba.
Le gustaba la cultura física. Era gran atleta, trabajaba en la barra. Diariamente hacía su gimnasia sueca.
Sus compañeros del Colegio Nacional lo llamaban "Agüi-mi".
Se ha querido decir que Barrios no era paraguayo. Sila Godoy (el maestro de la guitarra, Cayo Sila Godoy, gran reivindicador de Barrios.), me proporcionó el certificado de bautismo que se transcribe:
"Yo infrascripto Vicario Cooperador de esta parroquia de SAN JUAN BAUTISTA DE LAS MISIONES, certifico que: en el libro II de Bautismo en este archivo parroquial al folio 48 se halla registrada la partida que íntegra y literalmente dice así: el veintitres de Mayo de 1885, yo el infrascripto Cura de esta parroquia de San Ignacio de las Misiones bauticé solemnemente a Agustín Pío que nació el cinco del corriente, hijo legítimo de Doroteo Barrios y Martina Ferreira. Fue padrino Ceferino Leguizamón de que doy fé.
Firmado: Nicolás Pésolo. "
Desde muy niño mostró interés por la música. Sosa Escalada lo oyó no solo tocar la guitarra, sino que pudo apreciar los esbozos de composiciones del joven. En diversas oportunidades Sosa Escalada le dió lecciones. A su consejo Agustín Barrios fue enviado a Asunción, donde cursó el Colegio Nacional hasta el bachillerato. Fue muy buen alumno. Se dedicó al periodismo y al dibujo!. Destacándose en matemáticas, en filosofía y en literatura.
Escribe Sila Godoy: " En el año 1910 sale por primera vez del Paraguay. Se dirige a Corrientes para dar unos conciertos, piensa regresar a la semana, pero el éxito y su afán de conocer otros horizontes, lo llevan a recorrer varias veces Brasil, Uruguay, Argentina y Chile. Así fue que saliendo por ocho días, regresaba al Paraguay 14 años después. En ese transcurso completa su formación artística y descubre el mundo sonoro de Juan Sebastián Bach, a quien toma como maestro y guía para sus composiciones. A este período pertenecen sus obras más notables:" La Catedral", "Allegro Sinfónico" "Estudios y Preludios", "Las Abejas", "Estudio de Concierto", "Vals No.3 y 4", "Mazurca apassionata", "Invocación a mi madre", "Madrigal", "Contemplación", "Un Sueño en la Floresta", "Confesión; romanza", "Oración", "Danza Paraguaya", "Jha che Valle", etc…-
"La multiple creación de Barrios abarca varios estilos: clásico, romántico y popular..".
"Su vida de intérprete lo llevó a viajar definitivamente del Río de la Plata, su itinerario es desde entonces el camino de todos los pueblos de América Latina. Entre 1934 y 1936 viaja por Europa:España, Alemania, Bélgica. Su triunfo es definitivo en todos los escenarios donde actúa, los críticos más exigentes lo comparan a Segovia como intérprete y como creador lo juzgan precursor, comparándolo con Chopin, introduce en la guitarra un virtuosismo que le acerca a Paganini. En el año 1936 regresa de Europa, viene directamente a Venezuela, donde da más de veinte conciertos, éxitos que no ha sido superados hasta hoy por otro guitarrista. Después viaja por Centro América. En México, su corazón ya enfermo sufre una recaída. Vuelve entonces sobre sus pasos, y se dirige a Costa Rica, donde tiene amigos que lo invitan a radicarse en aquel país. De paso por San Salvador, donde tiene fanáticos admiradores, recibe la invitación del propio presidente de la República, General Martínez, para quedarse a descansar hasta recobrar su resentida salud. Muy pronto Barrios es ganado por el cariño y la generosa atención que le brindan los salvadoreños. Es nombrado profesor de guitarra del Conservatorio Nacional de Música de San Salvador, donde durante cinco años, de 1939 a 1944, vive una vida de paz, rodeado del cariño de sus amigos y alumnos, y venerado como un ser legandario.Hasta hoy nadie olvida su figura de elegante bohemio y su extraordinaria personalidad de artista. Todos exclamaban a su paso: "Allá va el gran Mangoré!". Sin que nadie presagiara su fin, un día sufre un ataque al corazón, del cual se repone aparentemente. Unos días después, el 7 de Agosto de 1944, rodeado de sus alumnos, reclama la presencia de un sacerdote, con quien habla largamente, mientras en la casa se hacía música de guitarra. Barrios entonces les dice: " No temo al pasado, pero no sé, si podré superar el misterio de la noche".
"Al promediar la tarde deja de latir su corazón, y su vida se refugia en el sueño eterno. Así rodeado de sus alumnos y su esposa Gloria, muere uno de los más grandes artístas que tuvo América.El sacerdote que lo acompañó hasta el último momento, dijo: "Es la primera vez que veo morir a un Santo".
"Sus restos descansan en el Cementerio de los Ilustres, y en el Museo de San Salvador hay una vitrina que guarda su guitarra, un albúm, una medalla de oro, un diploma y una cabeza tallada de madera. La veneración y el culto a su nombre que profesan los salvadoreños merecen el eterno reconocimiento de todo paraguayo".
Hasta aquí Sila Godoy (220).
El certificado defunción que debo a la gentileza de Sila, expedido en El Salvador, a la página 737 del libro de Partidas de Defunciones, el día 7 de Agosto de 1944, Partida No. 2197, dice:
"Agustín Barrios Mangoré, de cincuenta y ocho años de edad, guitarrista, casado con Gloria de Barrios Mangoré, originario de la población Misiones, Rep.del Paraguay, y de este domicilio, hijo de padres ignorados, falleció de insuficiencia cardíaca a la diez horas de hoy, en la casa número veintitrés de la primera Avenida Norte de esta Ciudad, con asistencia médica del Dr. Ricardo Zaldívar. No deja bienes…-. Pedro Escalante A.
Alcalde Municipal


