El “Plan Lula” contiene 14 acuerdos
El “Plan Lula” es mucho más pretensioso, al menos en los papeles, según el reportaje que la colega Denise Chrispim Marin publicó el miércoles último en O Estado de São Paulo. La novedad es el número de acuerdos que ofrecerá Brasil a nuestro país (14), pero no se los especifica. Usan a la prensa brasi- leña para lanzar globos sonda sobre nuestro país, advierten especialistas.


“¿No será algo parecido al ‘plan de reconversión de Ciudad del Este’ que ofrecieron los brasileños para desestimular la radicación de empresas industriales taiwanesas en el Parque Industrial Oriente (PIO) en la década de los 90?”, preguntó un ex director paraguayo de Itaipú, que pidió el anonimato.
Denise Marin antes explica a sus lectores que el presidente electo Fernando Lugo “pretende recibir anualmente US$ 1,5 mil millones por la energía eléctrica que vende a Brasil después de una posible revisión del Tratado de Itaipú. Una cifra 5,5 veces mayor que la desembolsada por el Gobierno brasileño desde el inicio de 2007 (US$ 275 millones por año), cuando se aceptó eliminar la fórmula de reajuste del precio de esa energía” (¿?), añade.
No explica la causa de esa “pretensión” y se conforma con señalar que ese monto es 5,5 veces superior al que desembolsó el gobierno de su país “desde el 2007”.

Insistamos: en Itaipú, la República del Paraguay tiene un excedente anual de 37.500.000 MWh. El Tratado que firmaron los dictadores Alfredo Stroessner y Mario Garrastazú Médici, el 26 de abril de 1973, le obliga a cederlo solo a Brasil.
Es mismo Tratado, además, también de 1973, establecía “la compensación” que recibiría nuestro país por cada unidad de energía que cediera al Brasil. Cuidado: no es el precio de la energía paraguaya, como lo reiteran las autoridades brasileñas y lo repite gran parte de la prensa, sino compensación por cesión de energía.
Ese valor, US$ 300/GWh (1 GWh = 1.000.000 de KWh o 1.000 MWh), cuya fórmula de cálculo nunca fue explicada al pueblo paraguayo, solo puede ser mantenido constante a través de los años, no aumentado.
Hoy, 35 años después de la firma del Tratado, el valor de esa compensación, según los datos divulgados por el director general brasileño de Itaipú, Jorge Samek, es de US$ 2,81 por MWh (1 MWh = 1.000 KWh).
Conocidos ambos valores –el del excedente paraguayo (37.500.000 MWh) y del valor unitario de la compensación que paga Brasil a Paraguay (US$ 2,81)–, bastará una simple operación aritmética para averiguar cuánto paga Brasil hoy por ese cuantioso excedente: US$ 105.375.000.
Según los datos de la ANEEL (Agencia Nacional de Energía Eléctrica), esa calidad de energía eléctrica, catalogada como A3, en el nivel de las grandes compañías distribuidoras se cotiza a US$ 80 por MWh. Multipliquemos entonces el excedente paraguayo por ese precio unitario y descubriremos que el excedente paraguayo, en se nivel del mercado brasileño, se cotiza hoy en US$ 3.000 millones.
Si se le resta a esa suma el costo de producción de Itaipú, US$ 36 por MWh, descubriremos el superávit brasileño: US$ 1.650 millones.
No obstante, recordemos que gracias a la ANEEL se puede saber también que el promedio nacional de las tarifas eléctricas en todo el espectro de consumidores de Brasil ronda los US$ 150 por MWh, luego el excedente paraguayo, en ese nivel del mercado brasileño, tiene una cotización mayor.
LOS “ACUERDOS”
A la hora de enumerar los posibles acuerdos, Denise Marin reitera lo publicado, e incluso añade algunos que le son favorables solo a su país; ese es el caso del puerto franco de Concepción, que beneficiará a los sojeros de Mato Grosso do Sul.

Agrega la línea de transmisión entre Itaipú y Asunción, el ferrocarril entre Cascavel y Foz de Yguazú –parte de un proyecto mayor que unirá Paranaguá con Antofagasta, luego de pasar por Encarnación y Posadas–, y el Régimen Tributario Unificado, que pretende la formalización a los “sacoleiros”.
Ramón Casco CarrERA


“¿No será algo parecido al ‘plan de reconversión de Ciudad del Este’ que ofrecieron los brasileños para desestimular la radicación de empresas industriales taiwanesas en el Parque Industrial Oriente (PIO) en la década de los 90?”, preguntó un ex director paraguayo de Itaipú, que pidió el anonimato.
Denise Marin antes explica a sus lectores que el presidente electo Fernando Lugo “pretende recibir anualmente US$ 1,5 mil millones por la energía eléctrica que vende a Brasil después de una posible revisión del Tratado de Itaipú. Una cifra 5,5 veces mayor que la desembolsada por el Gobierno brasileño desde el inicio de 2007 (US$ 275 millones por año), cuando se aceptó eliminar la fórmula de reajuste del precio de esa energía” (¿?), añade.
No explica la causa de esa “pretensión” y se conforma con señalar que ese monto es 5,5 veces superior al que desembolsó el gobierno de su país “desde el 2007”.

Insistamos: en Itaipú, la República del Paraguay tiene un excedente anual de 37.500.000 MWh. El Tratado que firmaron los dictadores Alfredo Stroessner y Mario Garrastazú Médici, el 26 de abril de 1973, le obliga a cederlo solo a Brasil.
Es mismo Tratado, además, también de 1973, establecía “la compensación” que recibiría nuestro país por cada unidad de energía que cediera al Brasil. Cuidado: no es el precio de la energía paraguaya, como lo reiteran las autoridades brasileñas y lo repite gran parte de la prensa, sino compensación por cesión de energía.
Ese valor, US$ 300/GWh (1 GWh = 1.000.000 de KWh o 1.000 MWh), cuya fórmula de cálculo nunca fue explicada al pueblo paraguayo, solo puede ser mantenido constante a través de los años, no aumentado.
Hoy, 35 años después de la firma del Tratado, el valor de esa compensación, según los datos divulgados por el director general brasileño de Itaipú, Jorge Samek, es de US$ 2,81 por MWh (1 MWh = 1.000 KWh).
Conocidos ambos valores –el del excedente paraguayo (37.500.000 MWh) y del valor unitario de la compensación que paga Brasil a Paraguay (US$ 2,81)–, bastará una simple operación aritmética para averiguar cuánto paga Brasil hoy por ese cuantioso excedente: US$ 105.375.000.
Según los datos de la ANEEL (Agencia Nacional de Energía Eléctrica), esa calidad de energía eléctrica, catalogada como A3, en el nivel de las grandes compañías distribuidoras se cotiza a US$ 80 por MWh. Multipliquemos entonces el excedente paraguayo por ese precio unitario y descubriremos que el excedente paraguayo, en se nivel del mercado brasileño, se cotiza hoy en US$ 3.000 millones.
Si se le resta a esa suma el costo de producción de Itaipú, US$ 36 por MWh, descubriremos el superávit brasileño: US$ 1.650 millones.
No obstante, recordemos que gracias a la ANEEL se puede saber también que el promedio nacional de las tarifas eléctricas en todo el espectro de consumidores de Brasil ronda los US$ 150 por MWh, luego el excedente paraguayo, en ese nivel del mercado brasileño, tiene una cotización mayor.
LOS “ACUERDOS”
A la hora de enumerar los posibles acuerdos, Denise Marin reitera lo publicado, e incluso añade algunos que le son favorables solo a su país; ese es el caso del puerto franco de Concepción, que beneficiará a los sojeros de Mato Grosso do Sul.

Agrega la línea de transmisión entre Itaipú y Asunción, el ferrocarril entre Cascavel y Foz de Yguazú –parte de un proyecto mayor que unirá Paranaguá con Antofagasta, luego de pasar por Encarnación y Posadas–, y el Régimen Tributario Unificado, que pretende la formalización a los “sacoleiros”.
Ramón Casco CarrERA
