miércoles, 23 de julio de 2008

El fuerte de Itapirú

n zona de confluencia de los ríos Paraná y Paraguay se halla ubicado el antiguo Fuerte de Itapirú. Se asienta sobre un terreno elevado de piedras porosas, de ahí su nombre en guaraní. Era en tiempos de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) una fornida guarnición que quedó destruida por 1.500 bombas aliadas. Hoy es sede de una Base Naval y conserva, además de la belleza del paisaje natural, historias de heroísmo y valentía.



Fuerte de Itapirú.

Itapirú se ubica a 9 kilómetros del puerto de Paso de Patria, navegando el riacho Paranamí. Se halla convertido en isla, después de la gran inundación que en 1983 causó estragos en el departamento del Ñeembucú. Las aguas del riacho Yacaré, que desemboca en río Paraguay, producen el corte de tierra.

La confluencia, donde los canales de los ríos Paraguay y Paraná se unen, queda a dos kilómetros y medio de Itapirú. El fuerte se sitúa en la punta del mapa del Paraguay, en departamento de Ñeembucú. Se llega por un camino de tierra de 60 kilómetros que parte de Pilar, la capital departamental.

“Itapirú es un punto de roca que sale a amenazar la corriente del Paraná. Las ondas del río lamen sus costas por el sud donde está el canal principal, y por el este que es el canal privado y exclusivo del Paso de la Patria y donde forma una gran ensenada. Dos flancos pues presenta para el ataque de donde pueden cruzarse los fuegos y disputar la desocupación del punto. La escuadra en todo el tiempo de su permanencia, no se ha atrevido a asomarse al canal privado de que manifiesta un miedo cerval, y solo se ha contentado en atacar Itapirú por el frente sud, donde el respaldo de una colina preserva la infantería de los tiros del enemigo, cuyas balas o se hunden en las arenas de la colina, o van a visitar los pantanos y las lagunas del centro, haciendo por consiguiente inútil y sin ningún resultado el bombardeo que están efectuando”. Es parte de lo que escribió Natalicio Talavera el 7 de abril de 1866 en el periódico paraguayo El Semanario.

El texto se publicó al día siguiente del desembarco del ejército aliado en la Isla Cabrita, desde donde los brasileños, al mando del teniente coronel Willagran Cabrita, iniciaron recios bombardeos contra el Fuerte de Itapirú. Cuenta el historiador Efraín Cardozo, en el tomo III de su libro Hace 100 años, publicado en 1970, que el desembarco aliado se produjo en la noche del 5 de abril, sin que los defensores de la fortaleza se hayan percatado. “El 6 de abril de 1866 los brasileños amanecieron ocupando un pedazo de territorio paraguayo. Fue una maniobra sorpresiva, efectuada al amparo de la espesa niebla de la noche anterior. Cuando clareó el día la guarnición de la fortaleza de Itapirú descubrió que el enemigo estaba sólidamente asentado en un banco situado a 1500 varas de esa posición y que hasta entonces no había sido ocupado por las fuerzas paraguayas por considerarlo innecesario, pues en toda su extensión el banco estaba controlado por el fuego de Itapirú”, anotó Cardozo.

Tras varios días de intensos cañoneos, con el fuerte hechos ruinas, los brasileños tomaron Itapirú. Y se sucedieron las más cruentas batallas en territorio paraguayo, con el nefasto saldo de miles de combatientes muertos.

Lejos de aquellos episodios guerreros, el antiguo fuerte paraguayo todavía conserva restos del murallón que se construyó con fornidos ladrillos en épocas del doctor José Gaspar Rodríguez de Francia. Y hoy es sede de la Base Naval Itapirú que mantiene una dotación de marinos con la misión controlar el tráfico fluvial y custodiar la soberanía nacional.


Javier Yubi

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