Lugo promete a la OIT reducir la pobreza y el fin de la explotación
El presidente electo, Fernando Lugo, aseguró ayer al director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, que durante su gobierno se respetarán las leyes laborales y reducirá la pobreza promoviendo el empleo entre jóvenes. No obstante, pide apoyo técnico.

Lugo frente a sindicalistas. Meses atrás las centrales obreras le dieron su confianza. Hoy el futuro mandatario pide ayuda internacional para hacer cumplir las leyes que había asegurado.
Mediante una carta dirigida al titular de la oficina de asuntos laborales de las Naciones Unidas, el futuro mandatario solicitó cooperación para que así se puedan cumplir las leyes que el propio Estado debe garantizar. Una advertencia de futuras sanciones comerciales por casos de esclavitud a indígenas del Chaco habría sido el motor de la nota.
“Durante mi gobierno se garantizarán la democracia y los derechos fundamentales de los trabajadores”, aseguró. Entre otros puntos, se comprometió a reducir la pobreza, promover el empleo y proteger el trabajo decente como “una meta” en su tarea diaria, según afirmó el ex obispo al chileno Somavia.
Lugo indicó que para tal tarea solicitaba a la OIT una cooperación similar a la que obtuvieron los países vecinos, como Argentina, Chile y Brasil cuyos parámetros tiene tres aspectos.
“En primer lugar, dotar al Ministerio del Trabajo de un equipo estable de expertos en materia de diálogo social, instrumento que facilitará mi gestión al entender que la gobernabilidad es una decidida convicción de eliminar los conflictos sociales por medio del consenso”, dice la nota en un párrafo.
Así también, pide a la OIT “instalar un equipo de expertos que asesoren al Ministerio del Trabajo en promover el empleo a los jóvenes, en un diseño de inserción laboral rápido y seguro mediante una capacidad con fuertes componentes de competencia laborales básicas”.
La carta reza finalmente una solicitud de “gestionar cooperación para informatizar los registros de sindicatos, convenios colectivos, desempleados en toda la República y principalmente establecer un equipo técnico en el Chaco paraguayo para eliminar la explotación de los indígenas y consolidar una oficina del Ministerio del Trabajo en esta zona, con el apoyo de la Asociación rural del Paraguay”.
