AUNQUE “NO SE SI LA RENEGOCIACION...”, MANIFESTO MARCO AURELIO GARCIA
El enviado de Brasil reconoce justicia en demanda sobre Itaipú
El enviado especial de Brasil sostiene que la demanda paraguaya sobre Itaipú es justa y que forma parte de una reivindicación popular que el vecino país no puede desconocer. Aunque “no sé si la renegociación” del Tratado.

La embajada brasileña ofreció a los futuros gobernantes de Paraguay una cena con Marco Aurelio. Aunque mostraron cierta equidistancia, el encuentro se desarrolló distendidamente hasta donde pudimos presenciar.
El gobierno brasileño envió a Marco Aurelio García, asesor especial en temas internacionales del presidente Lula Da Silva, para “escuchar” la demanda paraguaya, aunque él cree que dichas conversaciones no deben circunscribirse a Itaipú. A la tarde fue condecorado con la Orden Nacional al Mérito en el Grado de Gran Cruz en la Cancillería paraguaya. Allí, en una conferencia sobre política internacional de Brasil, señaló que el interés de Brasil con Paraguay, al igual que con otros países, es básicamente promover el desarrollo industrial y el de llevar adelante un desarrollo conjunto, con crecimiento económico redistributi
vo. Y que ellos (Brasil) están más interesados en que Paraguay use toda la energía que le pertenece de Itaipú en un proceso de industrialización en la cadena agrícola, por ejemplo.
En otro momento, Marco Aurelio aseguró que Brasil no puede desconocer la existencia de una demanda popular en el país sobre la hidroeléctrica.
En ese sentido, señaló que han habido ya avances significativos con el Gobierno saliente, como la eliminación del factor ajuste (unos intereses exorbitantes a la deuda de Itaipú con Eletrobrás) y que mantienen la propuesta de apoyar la extensión d
e una nueva línea de transmisión de la energía. “Estamos dispuestos, dijo, a discutir todos los temas... pero no sé si la renegociación” del Tratado.
Según dijo, la renegociación llevaría mucho tiempo... “necesitaría de aprobación de ambos parlamentos...”. Se le recordó entonces que la reivindicación principal es aumentar el precio que Brasil paga por el uso de la energía que de acuerdo con el tratado le pertenece a Paraguay. “Todos queremos más dinero... (risas)”, respondió.
Marco Aurelio aseguró que ni él ni su país tienen propuestas concretas respecto a los planteos específicos de Paraguay (cogestión plena, precio de mercado de la energía cedida a Brasil, redefinir la deuda, entre otros), porque “yo vine a escuchar, quiero ir ronco (¿quiso decir “sordo”) de acá por escuchar”.
UNA NUEVA POLÍTICA
Marco Aurelio estudió en el prestigioso Altos Estudios de París. Actualmente es vicepresidente
del Partido de los Trabajadores, del cual fue por mucho tiempo secretario de Relaciones. Es uno de los sostenedores teóricos de la nueva estrategia de relaciones de este país con la región. “América Latina es clave para nosotros”, aseguró ayer.
En su exposición, el enviado del gobierno brasileño aseguró que el principal interés de Brasil es “el desarrollo conjunto” de los países latinoamericanos para resolver las asimetrías y convertir a América Latina en una potencia mundial, con redes energéticas, bancos regionales, infraestructuras comunes, tecnológica...
UNA RECEPCIÓN “DIPLOMÁTICA”
En la residencia del embajador brasileño se encontraron anoche Fernando Lugo, Federico Franco y gran parte del gabinete del próximo gobierno, con Marco Aurelio García
y comitiva. Una recepción amable, de tono relajado, en una residencia de poderoso porte colonial. Caipiriña, gaseosas y bocaditos, a la espera de la cena. Mañana, por hoy, “presentaremos la lista de reclamos”, nos dijo el presidente Fernando Lugo, en un tono entre sereno y cordial.
La comitiva paraguaya sabe que el enviado de Luis Ignacio Lula Da Silva es el hombre apropiado para “abordar” a profundidad, aunque sin cara de “guerra” las posiciones paraguayas sobre Itaipú, porque, como lo ha dicho el mismo, vino “para escuchar y escuchar”. La chapa presidencial estuvo acompañada por Dionicio Borda, Alejandro Hamed, Rafael Filizzola y el próximo jefe de Gabinete, Miguel A. Perito.

