Hace falta una Iglesia moderna
El director del Centro de Reflexión Teológica, el jesuita Raúl Cervera, explicó en rueda de prensa en México que “la Iglesia tiene que aportar y estar al día de estos cambios para dar una respuesta adecuada”.
A nombre del Colectivo de Análisis, Reflexión e Información, que forman varias organizaciones civiles y católicas progresistas, Cervero propuso siete tareas para esta reunión del episcopado latinoamericano, prevista del 13 al 31 de mayo.
La primera consistiría en “reconocer” que América es un “continente pluricultural y que muchos sectores han optado por el camino de la increencia y la indiferencia religiosa”, a los que debe respetar.
Por ello, prosiguió, “la Iglesia no tiene por qué tratar de evangelizar y cristianizar a la sociedad”, sino “ofrecer humildemente a quien quiera escucharla libremente un mensaje de esperanza y orientaciones útiles”.
Cervera confió además que en Aparecida (Brasil), sede de la V Conferencia del Celam, la Iglesia Católica demuestre “ante los pueblos indios, mestizos y mulatos, el convencimiento de que los dinamismos que conforman a la Iglesia y la vivifican provienen de la totalidad de sus miembros, en un plano de igualdad básica”.
Indicó que la Iglesia debe “sumarse, sin ningún afán protagónico, a la lucha de los pueblos por su vida y su dignidad”, dejando de lado “el temor de malquistarse con los señores del dinero y del poder político” y el “etnocentrismo”.
Señaló que el catolicismo debe continuar con su compromiso de dedicar todas sus energías al combate contra la pobreza, para lo cual debe “adoptar estrategias radicales”.
Recomendó a los obispos entrar en un “diálogo respetuoso y profundo” con académicos de todas las disciplinas “para encontrar nuevas maneras de expresarse que sean más inteligibles e inspiradoras” para la sociedad en temas “delicados y espinosos de la ética” como la eutanasia, el aborto o las parejas gays.
