Universitarios exigieron acceder al medio pasaje por situación económica
Los universitarios marcharon ayer por el microcentro capitalino reclamando la ampliación de la Ley del Boleto Estudiantil para que medio pasaje beneficie también a los estudiantes de los cursos superiores en a nivel nacional.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, posteriormente se dirigieron al Parlamento, donde hicieron sentir su पेदिदो
Argumentaron que esta ley debe ser ampliada para que los universitarios también paguen solo la mitad del precio de los boletos de transporte público, al igual que los del sector primario y secundario, ya que la situación económica del país exige una fuere inversión de su parte, sumada a los grandes gastos diarios en transporte. “Con las matrículas, cuotas y materiales y pasajes que estamos pagando, hay una gran deserción de los estudiantes”, manifestaron.Milciades Flecha, coordinador adjunto de la Corriente Estudiantil por la Participación Democrática (CEPD), recalcó que el pedido para ampliar dicha ley (la 2.507) fue presentado al Parlamento a principios del año pasado, pero que hasta ahora no obtienen respuestas de las autoridades y actualmente está congelado.
Agregó que, aparte de exigir el medio pasaje, esta marcha buscaba reactivar la participación activa de los estudiantes en las luchas sociales que últimamente “se encuentran dormidos”.Posteriormente, una delegación se reunió con los diputados y anunciaron que el proyecto de ampliación de la ley será presentada nuevamente dentro de algunas semanas.
INDIGENAS TAMBIEN SE MANIFESTARON
Indígenas de la parcialidad aché, que hace tres semanas reclaman la titularidad de una propiedad comprada a su nombre en Ygatimí, pero hoy está a nombre de un particular, también se manifestaron frente al Parlamento, junto a los universitarios. El inmueble fue expropiado en 1991, pero tras el fallecimiento del titular no se realiza aún la transferencia. Ante esta situación, la viuda recibió el pago del inmueble, pero tampoco realizó la transferencia. En 1996 se gestó un juicio, y un juez adjudicó el inmueble a Ignacio Flores Ferrari, quien ahora quiere negociar el inmueble, según los nativos.
