lunes, 28 de julio de 2008

Precariedad de los locales escolares desilusiona a estudiantes del interior

Muchas escuelas y colegios del interior del país funcionan en la más absoluta precariedad. Los niños y los jóvenes incluso reciben las lecciones en improvisadas aulas. Las autoridades de muchas instituciones escolares no consiguen la respuesta deseada a sus pedidos de reparación o construcción de aulas, que en varios casos son utilizados para vulgares negociados de las autoridades de turno. El Ministerio de Educación y Cultura (MEC), que no tiene presupuesto para el mantenimiento de 10.000 locales escolares, ahora proyecta gastar G. 1.800 millones para saber dónde están ubicadas las instituciones.


Liz Maida Lezcano López (12), alumna del sexto grado, se lamentó por la precaria situación de la escuela.

25 DE DICIEMRE, Dpto. de San Pedro (Sergio Escobar Rober, corresponsal). La escuela Nº 3.273 “Natividad de María”, ubicada en la compañía Ykua Rugua, de este distrito, es un ejemplo de precariedad. Sus alumnos dan clase en un “aula” que solo tiene el techo y carece de paredes.

La antigua construcción con que contaba la institución fue destruida por un temporal en diciembre del año pasado. Después de lo ocurrido, inmediatamente los pobladores se movilizaron y solicitaron a las autoridades la reconstrucción del local para el inicio del presente año lectivo. Pero los pedidos no tuvieron eco en ninguna de las instituciones del área educativa y menos en la administración central del Ministerio de Educación y Cultura (MEC)

Eleuteria Ramírez, vicepresidenta de la comisión cooperadora del lugar, señaló que al principio muchas personas se comprometieron a ayudar para reconstruir la escuelita.

Un reducido grupo de niños da clase en el local de la escuela Nº 3.273 “Natividad de María”, del distrito de 25 de Diciembre. Muchos de los alumnos desertaron.

“La misma ministra de Educación (Blanca Ovelar) se había comprometido a entregarnos un aporte económico a través del ministerio, pero hasta el momento no hemos recibido nada”, comentó.

Dijo que mediante actividades comunitarias, como carreras de caballos, venta de comidas típicas y otros lograron levantar parte del local, pero que aún queda mucho para la terminación.

Liz Maida Lezcano (12), alumna del 6º grado, expresó su indignación por la situación de su escuela.

“Estoy muy desilusionada como ciudadana. Soy joven, pero entiendo bastante bien esta realidad. Muchos dirán que igual podemos estudiar sin comodidad; sin embargo, hay otras instituciones a las que les sobran todo, pero para nosotros no hay nada”, dijo con lágrimas en los ojos.

El director de la escuela, profesor Carlos Jiménez Cardozo, dijo tener esperanza en que las nuevas autoridades ayuden a la escuela. Señaló que es una injusticia que los niños estén pasando penurias, especialmente frío, por falta de un local acorde al tiempo que vivimos. Debido a la precariedad de la infraestructura, se registra una grave deserción escolar, ya que la mayoría de las escuelas quedan muy alejadas.

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